cuidado de niñosDebido a los horarios laborales hoy en día, jornadas completas, y demás responsabilidades, se hace necesario en muchas familias contratar una cuidadora a domicilio que cubra las necesidades con respecto a los hijos que se tienen y delegar en ella la responsabilidad que depositaríamos sino en  familiares cercanos o abuelos en la mayor parte de los casos, así como, en las guarderías.

Contratar a una cuidadora de niños puede ser una manera óptima de resolver estos problemas. En una sociedad donde el estrés, la sobrecarga laboral, el pluriempleo o las dificultades de compatibilizar la vida personal familiar con la vida laboral y profesional, son obstáculos visibles para cuidar de las personas que más queremos, la cuidadora de niños a domicilio es una solución de gran interés para que los más pequeños no queden desatendidos.

Al delegar tanta responsabilidad en una persona desconocida, como es el cuidado de tu hijo, se hace necesario pensar en las ventajas que esto conlleva. Por este motivo, las exponemos a continuación.

Ventajas: 

Se mantiene la zona de confort del pequeño

El pequeño no tiene que salir de su entorno ni trasladarse a otro lugar. Muchos niños se sienten incómodos por este cambio. Sin embargo, teniendo un canguro en casa, el niño podrá estar en su propio espacio, con sus propios juguetes. Centros como las guarderías suponen una incomodidad para los niños y para nosotros mismos, y además al pequeño le resulta inquietante cambiar de espacio a edades tan tempranas. Contratar a una cuidadora evita estos notorios inconvenientes.

Al contratar una cuidadora que acuda a domicilio, el pequeño no tiene que trasladarse a ningún lado, se queda en su entorno, en lo que ya conoce, con su espacio de siempre y sus juguetes. Es importante, mantener su zona de confort se mostraran más tranquilos y facilitarán, en cierta medida, el trabajo a la cuidadora.

Trato personalizado

La cuidadora se dedicará por y para el pequeño o, si tiene más hermanos, también para ellos, pero al contrario que en la guardería el trato es exclusivo para ellos, y no para más personas. Además se adaptará al horario que el pequeño tenga marcado por los padres y estará al corriente de cualquier tipo de alergia o enfermedad, si la tuvieran, para cuidarle de manera determinada y por tanto individualizada, es decir, personalizada. Tanto la adaptabilidad horaria como el trato personalizado son poderosas razones para recurrir a la cuidadora de niños a domicilio.

Una más de la familia

En muchas ocasiones, cuando la cuidadora pasa tantas horas con el niño, se establece un vínculo muy estrecho y especial entre ella y el pequeño, debido a la cercanía que el pequeño experimenta de manera diaria lo que es muy positivo tanto para él que nunca se siente solo como para ella que le hace el trabajo más fácil. Ello además genera más empatía de la cuidadora hacia el niño y viceversa, lo que hace que esta labor sea mucho más eficaz.

Experiencia y profesionalización

La persona que ejerce la labor de cuidadora es una persona con experiencia y con la capacidad para ello, no puede ser “cualquiera” sino que sepa llevar a cabo y a la perfección todas las labores que implican el cuidado del pequeño. Está al día, por tanto, de las tendencias que tienen que ver con la educación y convivencia con los niños para ofrecerle al niño distintos juegos o actividades que fomenten su estimulación y desarrollo así como cierta ayuda, dependiendo de la edad del niño, en algunas tareas o deberes. La profesionalización de la cuidadora de niños a domicilio se fomenta a través de empresas de servicios que seleccionan meticulosa y escrupulosamente al personal, por lo que garantizan el grado de cualificación, así como la trayectoria y experiencia, que han de tener estas profesionales, dependiendo siempre de las necesidades de cada familia y de cada entorno específico.

Mayor protección

Al estar con el pequeño en casa cuidándolo sin estar por ejemplo en una guardería, se reduce el riesgo de contagiarse con otros niños y por lo tanto disminuyen más las probabilidades de ponerse malo por contagio. También se prevé cualquier tipo de accidente del niño, más probable fuera de casa o incluso dentro de ella, si no se cuenta con una cuidadora profesionalmente dedicada al pequeño.

Comunicación directa y continua

El tener una cuidadora a domicilio todo el día, nos permite comunicarnos con ella de forma continua haciéndole llegar cualquier petición o preocupación, es un trato directo, en una guardería, por ejemplo, las encargadas de los niños tienen que estar al servicio de muchos padres y prestándole atención a muchos niños, por lo tanto el trato es un poco más deshumanizador. Aquí, por tanto, la comunicación es mucho más dúctil y fluida, y por lo tanto, más susceptible de adaptarse a nuestras necesidades más inmediatas en relación con el niño.

Flexibilidad

Normalmente existe cierta flexibilidad horaria con las cuidadoras por si tuvieras que retrasarte en el trabajo, se quedaría unos minutos más. También se le pueden adaptar los horarios cuando tú la necesites, da mucho más margen para que te ayude que las guarderías que tienen los horarios muy marcados y establecidos. Todos estos detalles son harto importantes, pues la rigidez horaria puede ser un óbice considerable para nuestras urgencias de compaginar varias labores y asimismo dejar solucionado el cuidado de los niños.

Como podemos comprobar, son múltiples los beneficios que una cuidadora de niños a domicilio puede ofrecerte y es que, en la mayor parte de los casos, aunque podamos con todos llega un momento en el que es necesario una ayuda externa y de confianza. Contratar a una cuidadora de niños, máxime si es a través de una empresa de servicios con probada ejecutoria, es una forma excelente de solventar estas necesidades.