La alimentación de las personas mayores se debe cuidar y controlar durante todo el año. Debido a que el proceso de envejecimiento trae consigo la reducción de los nutrientes necesarios que se necesitan, en otoño este cuidado ha de ser mayor, puesto que es importante subir las defensas y así ayudar al cuerpo en el cambio del calor al frio.

Y es que, las personas mayores son más proclives a tener las defensas bajas, lo que da lugar a generar enfermedades y complicaciones. Las personas con más de 60 años son las más dadas a sufrir un empeoramiento derivado de la gripe.
Con el frío las defensas se debilitan mucho más y es la alimentación la que juega un papel fundamental otrogando prioridad a los alimentos que proporcionen los nutrientes necesarios que el cuerpo necesita.

¿Qué necesidades nutricionales tienen los adultos mayores?

Son muchos los factores que influyen en el déficit de algunos nutrientes importantes. En muchos casos, el uso de fármacos por la presencia de algunas enfermedades o una actividad física menor que provoca menor ingesta energética o la presencia de una dieta poco adecuada.
Las vitaminas D y B12 suelen ser las primeras en verse afectadas en el anciano. Estar mucho tiempo en casa sin salir a caminar y tomar el sol afecta directamente a un déficit de vitamina D, del mismo modo que en los casos de carencias de B12 los estudios relacionan su déficit con el deterioro cognitivo.
El calcio y el fósforo son fundamentales para el anciano ya que se tratan de minerales muy importantes para los huesos y así evitar la osteoporosis.
No debemos olvidar la ingesta de fibra suficiente con el consumo abundante de frutas y verduras ya que el anciano es muy proclive a padecer estreñimiento.

¿Qué alimentos tomar?

ANTIOXIDANTES Y ACEITE DE OLIVA
Entre los antioxidantes, fundamentales contra el envejecimiento, están las frutas y las verduras frescas como bayas, uvas negras, remolacha y los tomates. Y por otro lado, el aceite de oliva, ya que según muchos expertos tiene efectos positivos en la memoria y debido a sus grasas saludables resulta muy importante para controlar enfermedades cardiovasculares.
VITAMINA C
Frutas como el limón, la naranja, el kiwi y las frambuesas son ricas en vitamina C y por ende son ideales para combatir la apatía física y la fatiga. Además son importantes porque favorecen la absorción del hierro.
VITAMINAS DEL COMPLEJO B
Las podemos encontrar en alimentos integrales y legumbres, así como en proteínas como los garbanzos, las judías o las lentejas. También es importante consumir pescados como el atún o el salmón, ya que gracias a la acción de sus ácidos grasos se fortalece el desarrollo del sistema cerebral y nervioso.
HIERRO, PARA LA ENERGÍA
Alimentos como los frutos secos, legumbres, vegetales verdes (espinacas o acelgas), moluscos (berberechos y almejas), cereales y especias (comino, eneldo, pimienta, canela etc.)
Este mineral ofrece múltiples ventajas, pero la principal es que favorece la prevención de infecciones, además que otorga resistencia física. Si no se consume suficiente hierro el resultado será cansancio y debilidad y puede derivar a enfermedades como la anemia, insomnio o dolor de cabeza.
La dieta es importante, pero para esta época del año que en breve dará comienzo, no hay que descuidar las medidas básicas, como ventilar habitaciones abriendo ventanas o lavarse las manos con frecuencia, así como actividad física de forma regular debido a que el sedentarismo es un factor de riesgo cardiovascular.